Toda la noche hago la noche.Toda la noche escribo para buscar a quien me busca.Palabra por palabra yo escribo la noche

viernes, noviembre 28, 2008

PaRa LeEr En El OcAsO

A diez días de marcha hacia el Oeste, la Ciudad del Otoño Perpetuo se recorta en el horizonte como un espejismo trémulo, como una alucinación difusa que va tomando el aspecto, conforme avanza el viajero, de un conglomerado de torres, agujas y murallones cubiertos de enredadera.
Una vez que pisamos las márgenes del río que circula en torno a la ciudad y cuyas aguas hirvientes la vuelven inexpugnable, tenemos que aguardar, en el embarcadero desierto, a un ceñudo Caronte para cruzar al otro lado. Luego, durante la travesía, el barquero nos dice el nombre del río (Tang) y de la ciudad (Penumbria) y nos pregunta: "¿Cómo llegó hasta aquí? ¿Ha cruzado el pantano verdinegro? ¿Ha rasgado la cortina de zarzas? ¿Ha tomado el empalme de los gnomos?" Respondemos afirmativamente, aunque no sea cierto, por temor a su rostro pálido, a su mirada de gato. Cuando nos hallamos en tierra firme, nos parece abordar simplemente una barca más grande, que se balancea de modo imperceptible. También sentimos, pasado un rato, que la realidad tiene la textura, el color y la luz de un cuadro: la realidad es un cuadro y nosotros formamos parte de él. Después, nos enteramos de que el cielo es un tinte sepia surcado por nubes que prometen tormenta (sin cumplir nunca su promesa) y de que acaban de dar, para siempre, las cinco de la tarde: aún persiste el rumor de la última campanada, hecho al que tardamos un poco en acostumbrarnos. Cuando lo logramos, nuestros pensamientos tienen la misma resonancia de ese plañido, están como encantados por él, sólo se piensan pensamientos de las cinco de la tarde y quizá por eso los libros redactados en Penumbria son libros para leer en el ocaso.
("Rudísbroeck o los autómatas" en Los Sueños de la Bella Durmiente. Emiliano González)

jueves, noviembre 27, 2008

No SeR

Han sido dias duros.Diría que se han juntado muchas cosas.El fin de trimestre me pone mal.Encima,noviembre siempre me pone un poco más melancólico de lo normal.Es el mes en que me siento más solo.O más bien,en el que estar solo me afecta más.Debe ser el frío.Hay días que ya no quiero ser.Así de simple.No me gusto.Odio ser humano.Y a veces tengo ganas de ser otro.De cambiar totalmente.De tener la cabeza solo en antros,novelas,sexo..no sé,todas esas cosas que la mayoría de las personas ("normales") de mi edad piensan.

domingo, noviembre 16, 2008

HaY dÍaS...

Hay días en los que lo primero que pienso al abrir los ojos por la mañana,es un "no debo levantarme". No sé expresarlo mejor.Quizás es la intuición,que siempre termina acertando.Lo terrible es que eso me sucedió,no solo un día,sino toda la semana.Y qué podía hacer? Si ya es mal visto faltar un día a las obligaciones,imaginen una semana entera. Y sin más,tuve que enfrentar una semana complicada.No es que tampoco me haya ido todo super mal,pero creo que hacía mucho que no tenía semanas tan pesadas...El trimestre está por terminar y yo muero por tener vacaciones,peor el proyecto final [un libro] va muy atrasado y temo que no podré descansar sino hasta por el 18/20 de diciembre..un mes más.
Hace un par de semanas,he ido con mis amigas al Café Tacuba,el lugar es me ha gustado mucho,es muy bonito,pero el lugar es bastante caro,el servicio se tarda y encima el estúpido mesero estaba presionando [yo creo que nos vió chamacos y creyó que no podríamos pagar]...pero el chocolate,lo admito,es el más delicioso que he probado en mis pocos años-Y hablando de chocolate, esta semana vi una peli que me gustó muchísimo,se llama simplemente así, Chocolate,con Juliette Binoche y Johny Deep.Nada del otro mundo,pero es linda. Tengo mucho que pensar y hacer por ahora,creo que tardaré en escribir de nuevo.

sábado, noviembre 01, 2008

HaStA LoS hUeSoS

Para este Dia de Muertos,he hallado este interesante corto que muestra toda la tradición y el arte que hay en México sobre la muerte.Cada personaje perfectamente bien hecho [pongan atención a "la Catrina"].

domingo, octubre 26, 2008

AlEbRiJeS

Pocas emociones esta semana que ha estado matizada por el terrible dolor de muelas que me acosa u_u
La semana pasada acompañé a mi hermano y su novia al concierto de Erszebeth en la Feria del libro..[no son tan buenos como esperaba,pero me agradaron algunas canciones...es que ponerse el nombre de la Condesa no es cosa cualquiera]..Iba algo emocionado pues aunque no tenía dinero,me enteré que habría mesa de trueque y creí q e podría regresar a casa con libros nuevos sin gastar un peso...pero he llegado muy tarde,supongo,pues solo había una docena de libros en no muy buen estado y que no parecían realmente interesantes [así que me volvía a casa con mi Harry Potter :P] [ayer,pues]
Éste fin he asistido con mi familia a un "desifile de alebrijes"..había cosas relamente geniales [solo detesté tantas personas]..me agradan mucho estos monstruos,cuando los veo no puedo evitar pensar en las extrañas criaturas de los cuentos de Lovecraft...Para los que no sepan qué son los alebrijes,aquí algunas notas y fotitos :P

Los alebrijes son una artesanía mexicana de reciente reconocimiento, hecha de diferentes tipos de papel [generalmente papel maché] o de madera tallada y pintada con colores alegres y vibrantes. Generalmente representan a un animal imaginario, conformado por elementos fisionómicos de varios animales diferentes. Su origen se atribuye a Pedro Linares ,un "cartonero" que vivía muy cerca del corazón de la Ciudad de México, fabricando máscaras, piñatas y muñecos de Judas.Hay toda una historia mística detrás...en 1936, Linares tuvo un sueño donde vio animales con extrañas figuras, colores y alas, cuernos, colas, colmillos y demás en medio de un bosque. El cartonero de la Merced logró escabullirse por entre los tentáculos de los alebrijes gracias a "2 muchachas vestidas de blanco que recorrían el paraje tomadas de la mano, como impulsadas por la brisa, sus pequeños pies desnudos acariciando apenas la capa de niebla acumulada sobre el terreno" Sin mirar atrás, el cartonero descendió a tropezones una pronunciada pendiente, entró a su casa, se tendió en la cama y cayó en un sueño tan profundo como catalepsia. El hombre no sabe cuánto tiempo permaneció así; un día se levantó, semiciego, tan débil que no podía hacer otra cosa que pasarse las horas sentado al sol, a la puerta de su casa. Parecía un anciano y su cuerpo olía a ceniza.
Si el cartonero se salvó en aquella ocasión y hasta recuperó la juventud (era el año de 1930) fue gracias a uno de esos fotógrafos que iban de casa en casa ofreciéndose para amplificar y colorear fotos de parientes fallecidos.
—Usted ya está muerto —anunció el fotógrafo—, pero yo lo devolveré a la vida con una medicina que traeré mañana.
—No tengo con qué pagarle —argumentó Linares débilmente.
—No importa, ya me pagará. Eso sí: deje la puerta abierta porque vendré muy temprano.
El fotógrafo regresó al otro día, cuando todavía estaba tan oscuro que en la negrura de su cuarto el semiciego Linares no lograba ni entrever la figura del desconocido; pero sí reconocerle la voz:
—Primero le voy a embadurnar todo el cuerpo con esta pomada hecha con hierbas de Oaxaca, para que entre en calor —dijo el fotógrafo—; después le voy a dejar un kilo de este polvo, que usted tomará durante un mes y sólo 3 cucharadas por día, porque es peligroso.
Linares dice que el desconocido jamás regresó por su paga pero que sus medicinas resultaron milagrosas, ya que al mes el enfermo había recuperado la vista, la fuerza y la juventud; y hasta se dio el gusto de desconcertar a los doctores con la repentina desaparición de una úlcera gástrica que le habían detectado años atrás pero que él nunca se había dejado operar. [tomado de www.supermexicanos.com/alebrije/alebrijes.htm]